La Raíz Cotidiana de la Música Rosarina

El fotógrafo Maximiliano Conforti y el periodista Federico Fritschi crearon “Vuelta a la manzana”, un proyecto que, según sus palabras, intenta contar la ciudad a través de la música y la música a través de la ciudad. Invitan a distintos músicos a que elijan una manzana de Rosario para transitar y, grabador y cámara en mano, registrar el paisaje y las charlas que el recorrido propone.

Con un soporte web donde el proyecto se aloja y con la idea concretar muestras, recitales e intervenciones, su propuesta convoca al entusiasmo ya que registra el pasado y el presente a partir de las historias cotidianas de los entrevistados.

Este jueves 26 de noviembre, se realiza en Mc Namara la “Segunda Vuelta”, con la intervención musical de Tato Vega de Shocklenders, Pablo "Polilla" Pino de CIELO RAZZO y Fede Leites. Además, dibujará en vivo de "La legión del dibujo" Ver evento completo en https://www.facebook.com/vuelta.alamanzana.

A continuación, una intensa charla con los artífices del proyecto.

Coky Debernardi atraviesa la zona del bajo —Tucumán, San Martín, Urquiza y Av. Belgrano— y cuenta que por esas calles vio a Sumo por primera vez, cuando apenas era un pibe recién llegado de Cañada de Gómez. Se detiene en Luna, boliche de rock hoy a punto de cerrar: “Me parecía un mundo increíble, ahí conocías gente que estaba haciendo algo” indica. Durante los ochenta y noventa esas calles fueron territorio de bares, pensiones y cabaret de los que hoy apenas quedan rastros. Es ese ambiente el que refleja el segundo disco de “Punto G”, su banda de aquel entonces. “Esta manzana la di vuelta muchísimas, pero muchísimas veces. Este fue mi barrio”.

El cantautor rosarino Juani Favre camina por Maipú, dobla por Santa Fe y pasa por la puerta del “Pasaje Pan”, galería en donde tuvo la disquería Otro Mundo. El lugar, recuerda,  fue clave en su formación artística: “Aprendí muchísimo de algunos clientes. Cada vez que venían me enseñaban algo”. La caminata sigue y mientras habla de la geografía urbana que lo rodea repasa su carrera musical: su discografía, los ambientes musicales y existenciales que transitó, su forma de entender el proceso creativo. Sus palabras llevan de fondo el ruido de un tráfico urgente.

Así son los audios de “Vuelta a la Manzana”: intensos, emotivos, convocantes. Editados y pulidos por el periodista Federico Aicardi, dan a uno la sensación de sacar la cabeza por la ventana y escuchar que pasa en la calle. La idea del proyecto es simple y genial: proponerle a un músico que elija una manzana, luego andarla y en ese trayecto hacer una entrevista y una serie de fotos. Tanto las entrevistas como las fotos buscan narrar la cuadra elegida y retratar al entrevistado.

El eje de la búsqueda, según definen sus artífices, es contar la ciudad a través de la música y la música a través de la ciudad. No hay historia personal que no esté anclada en la historia colectiva y esto queda claro: el pasado musical y social de la ciudad, como también su presente, son explorados en las conversaciones y las imágenes.

El sitio web www.vueltaalamanzana.net aloja actualmente seis recorridas cuyos protagonistas son: Pablo Pino, cantante de “Cielo Razzo”; Dani Pérez, de “Sucesores de la Bestia”; Caburo, un eterno soldado del blues, el percusionista Carlos Seminara y los ya mencionados Coky de Bernardi y Juani Favre. Cada uno de ellos cuenta con un pequeño texto biográfico, simpático y efectivo, que funciona como presentación y puente hacia los audios y que están escritos por Paula Imhoff. Las fotos de la urbe muestran un enfoque casi perfecto y muchas veces se detienen en primeros planos cerrados donde se ven la reja de una puerta, un pavimento agrietado, un semáforo bajo un cielo enorme. Las fotos de los músicos, por su parte, juegan con las posibilidades que les brinda la calle: a Coky se lo ve de espaldas, caminando sobre una elegante calle de adoquines, a Pablo Pino reflejado en un charco, a Caburo caminando pensativo junto a un poste de luz.

El proyecto comenzó en el 2013 y funcionó como un micro en el programa radial “Mas Tarde que Nunca”, que Fritschi condujo hasta el año pasado; allí se emitieron treinta recorridos. La idea es ir subiendo paulatinamente este material a la web como también armar nuevos recorridos, muestras de fotos, recitales, eventos e intervenciones.

Con distintos lenguajes alojados en soportes virtuales —y que a veces se desplazan hacia soportes físicos— “Vuelta a la manzana” camina y se mueve sin saber concretamente donde dará sus próximos pasos. Esto es lo que motiva a Conforti y a  Fritschi: moverse ellos, mover a los demás, mover a las cosas de su lugar; dejarse llevar por lo lúdico y por el azar.

En la charla que mantuvimos explican que los entusiasma que los entrevisten porque a lo mejor quién esto escribe pueda definir  qué es “Vuelta a la Manzana”. Ellos aún no lo pudieron hacer. Una cosa que puede decirse es que este experimento, a la vez que se explora a si mismo y a sus diversos lenguajes en constante entrecruzamiento, explora la música y la ciudad de una forma tan simple como inédita. Otra es que Conforti y Fritschi, finalmente convocan al entusiasmo no solo porque se nutren de todas las posibilidades que la tecnología brinda, sino porque saben utilizarla en función de esa alegre y vieja aventura que es sumergirse y perderse por las calles de una ciudad.

Por el momento, sus resultados son valiosos y eso está a la vista.

La ciudad a través de los músicos. Los músicos a través de la ciudad

¿Cómo surge este proyecto?  ¿En que contexto se encontraron ustedes?

Maximiliano Conforti: Nos conocimos a través de la música. Ese fue nuestro primer contacto. Nos hicimos amigos y pensamos que proyecto podíamos hacer juntos. Después de algunos años le empezamos a dar forma a algo que aún no tiene forma.  Federico vino con la idea de dar una vuelta a la manzana, haciendo entrevistas y registros fotográficos, y ahí salió “Vuelta a la Manzana.
Federico Fritschi: Una charla puede durar un montón de tiempo. Nosotros queríamos dar una vuelta y registrar solo lo que pasaba en ese momento. Después empezamos a jugar con esta idea de mapear la música de Rosario a través de las manzanas que representaban a cada uno de los músicos. Martín Caparrós habla de que la crónica más difícil de hacer es la de la propia manzana, porque parece que uno lo tiene todo muy visto.

¿Por qué se focaliza en los músicos de rock?

Maximiliano Conforti: Quizás, inconcientemente, porque eso nos unió y nos hizo amigos. Pero el proyecto no está cerrado a los músicos. Mañana pueden ser arquitectos, artistas plásticos.
Federico Fritschi: Lo que nos gusta del proyecto es que va caminando solo. Por ahora creemos que contando la música de la ciudad, de esta forma, podemos estar un rato largo caminando. Ahí hay mucho material y nos interesa el rescate que apela a la emotividad y al recuerdo. El registro fotográfico, por su  parte, no tiene tanto que ver con la música porque es más urbano.

La idea es muy simple y a la vez muy convocante, con muchas posibilidades de narrar la ciudad…

Maximiliano Conforti: Es algo simple que terminó siendo muy complejo. Hoy no sabemos si es un proyecto fotográfico, de entrevistas, si es un fragmento radial o si es todo eso junto.

Ahí aparece la plataforma transmedia. Distintos lenguajes en diálogo constante funcionando como conjunto.

Federico Fritschi: En un punto “Vuelta a la Manzana” cuenta la música en este pago, pero puede ser escuchada en cualquier parte porque ahora tenemos una Página Web. Entonces se transformaría en una puerta de ingreso a la música de la ciudad. Y es multiplataforma porque las fotos se comparten en las redes por ejemplo, la gente identifica las fachadas de las casas, un auto abandonado que está en una esquina, al vendedor de huevos de calle Tucumán; las entrevistas se pueden escuchar en la radio, en la Web, las fotos se pueden ver en referencia a los músicos o en referencia a Maximiliano Conforti, que es un autor. Podemos hacer muestras de fotos, publicar fotos en libros, podemos organizar conciertos donde se cruzan artistas, llevar fotos y música a un centro cultural… Lo que nos gusta con este proyecto es sacar las cosas de lugar.  Pero todo tiene que ver con lo que podemos soñar.


¿Con qué cosas se fueron encontrando a medida que hacían los recorridos?

Maximiliano Conforti: Aparecen muchos imprevistos porque precisamente no sabemos con que nos vamos a encontrar y que situaciones nos va a sorprender ahí. Juega mucho el azar. No hay una foto ni una pregunta planeada.

¿Cómo encaran las fotografías?

Maximiliano Conforti: Hay dos tipos de foto. Una que es un registro netamente urbano  y de pequeños accidentes que se van encontrando en esa primera vuelta que hacemos a la manzana, esas fotos no las pienso, miro solamente. Las segundas fotos son los retratos, pero no los hago solamente yo, las hacemos con Fede y con el músico entrevistado, puede surgir incluso  de la charla que tienen ellos igual que el escenario del retrato,  puede surgir de cualquiera de los tres.

¿Cómo influyen lo que pasa alrededor en la tarea profesional de entrevistar y sacar fotos?

Maximiliano Conforti: Eso es una de las cosas más atractivas de dar una vuelta. Por las cosas estas que contamos, por ejemplo, digo que las fotos no las compongo yo. La foto va un paso adelante nuestro, y ella nos indica como está compuesta ya. Hay una parte que no está controlada por nosotros. Y eso alimenta. Nos pasó que estábamos en calle Santa Fe y cortaron el tránsito para llenar los camiones de caudales, o que un mozo quiso salir en la foto que estábamos por sacar. Otra vez un vendedor de calle San Luis nos prestó un maniquí.
Federico Fritschi: La primera vuelta que hicimos fue con Dani Pérez, del grupo “Sucesores de la Bestia”. Y cuando terminamos lo fue a buscar a su casa el pelado Abramowski, de “El Regreso del Coelacanto”.  Y la vuelta al dimos ahí justo porque Dani Pérez quería contar que en el camino de su casa a la de  Abramowski el había escrito la canción “En el placard”.  Son casualidades muy chilquitas pero que a nosotros nos entusiasma mucho porque vamos conectando cosas como qué es la música de Rosario, quienes son sus compositores, porque escriben lo que escriben. Hay algo de la cotidianidad que está muy a la vista.
Maximiliano Conforti: Ver  a Popono en su cuadra natal mostrando una baldosa que hizo cuando casi se hace albañil en vez de músico es una alegría.

La ciudad cambia muy rápido, sobre todo la zona del centro. El registro histórico que hacen con las fotos  y las conversaciones es muy valioso. Es difícil arraigarse a un paisaje que muta todo el tiempo.  ¿Cómo perciben ustedes este devenir de la ciudad?

Federico Fritschi: Me parecen que quedan pocos lugares por destruir.  Nosotros queríamos ver si el rock es más céntrico, si se abre, si es más barrial. Vemos transformaciones obscenas en el casco céntrico pero también vamos a un barrio y el primer comentario que hacemos  es que bueno ver el sol. En el centro lo tapan los edificios. La ciudad cambia de una manera vertiginosa y lo que era una obra arquitectónica hermosa ya no está. Y uno se siente chiquito al lado de eso que no puede parar con nada.
Maximiliano Conforti: Algunos músicos eligen manzanas por las que pasaron muchos años atrás y otros  de un tiempo más presente. Y esa nostalgia por el cambio de la ciudad a veces sucede, más cuando se elige una manzana de tiempo atrás.

En las fotos de Coky Debernardis, en la esquina de Tucumán y San Martín, sentí que se mostraba una arquitectura muy rígida, imponente, con una presencia muy fuerte. Se veían más los edificios nuevos que los lugares que Coky recordaba.

Maximiliano Conforti: Probablemente en esto de dar la vuelta y no pensar me debo haber sentido avasallado por tanto cemento.

¿El rock es más del centro o de la ciudad?

Maximiliano Conforti: Es de toda la ciudad. De todos modos las manzanas que eligen no son necesariamente las del origen de la banda, o donde ensayaban, o su barrio natal. No hay pauta a la hora de elegir una manzana.

Ustedes mismos deben estar descubriendo la ciudad

Maximiliano Conforti: Si, porque vamos con otra atención. Está esto que te decía Fede de que a uno las cosas se le pasan.  En ese momento estamos más permeables.
Federico Fritschi: Una cosa que nos gusta mucho es cuando pasamos por una manzana que recorrimos: “Estamos en la manzana de Pablo Pino, cantante de Cielo Razzo” decimos por ejemplo.  El recorrido de la ciudad se registra por las manzanas retratadas.  Nos gusta que el la Web alguien vea una foto y reconozca el lugar y reconozca al artista.

-Si ustedes fueran convocados a dar una vuelta: ¿Qué manzana elegirían?

Federico Fritschi: Es re difícil elegir eso. No quisiera que me pidan eso porque respondería lo mismo que nos responden la mayoría de los entrevistados: “¿Qué manzana eligo?”, creo que la cuadra en que viví cuando llegue a Rosario a estudiar Comunicación Social desde Gálvez: “Italia, España, Rioja, San Luis”. Porque llegué a la ciudad y fui ahí. Pero lo tengo que pensar, llamame la semana que viene.
Maximiliano Conforti: Y, por estar pasando por estas preguntas, supongo que la del bar de la esquina de la Radio Universidad, donde surgió todo esto, en Urquiza Moreno, es el costadito nostálgico mío: Moreno, Urquiza, Dorrego, San Lorenzo.

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