Con sus versos por todo el país



Desde hace tiempo que vendo la revista Apología en las calles de la ciudad. En mis recorridos me crucé y me sigo cruzando con muchos personajes que andan, como yo, pateándola. Algunos de ellos eligieron el camino errante y otros están la más dura de las derivas. A muchos de ellos los veo seguido y a otros solo un par de veces.
Semanas atrás, en el Parque de las Colectividades, específicamente en Moreno y El río, la tarde me puso frente a un poeta que, como muchos de los suyos, editó su libro  titulado “Hay un poema dormido, hay un poeta despierto”, para distribuirlo por su propia cuenta. Se llama Amir Abdala, es Oriundo de Rojas, provincia de Buenos Aires, y está en Rosario hará cosa de un mes. Se sienta en un banco y expone sus libros al sol junto con unos botellones de miel artesanal que también vende. Dice que todos los días alguien se lleva en ejemplar y que eso ya es un triunfo.  Piensa quedarse el tiempo que la ciudad lo amerite. Antes estuvo en el norte, donde el libro se movió mucho. Sospecha que su próximo destino sea Córdoba, pero no lo sabe aún. Su viaje por el país comenzó a principios de esta año y, en este tiempo, el libro fue reimpreso ya que la primera tirada se agotó.
Sus versos son simples y frescos, sin vueltas.  En ellos pueden rastrarse preguntas e interrogantes de la poesía de todos los tiempos. No hay pretensiones de  ni pompas posmodernas. 

¿Cómo nace el libro?

Acá en Rosario, hace cuatro años. Empecé a dedicarle tiempo a la soledad, al silencio y al pensar. Me puse a escribir y así salió mi primer libro. 

¿Podés definir de qué trata tu libro?

Y… del amor, de la muerte, del silencio y la soledad, del silencio.

Difícil hablar del silencio…

Difícil es hablar de todo. No difícil por el hecho de la dificultad en sí, sino de la relación entre las palabras. Es difícil también hablar del silencio de la gente…

¿A qué te referís con “el silencio de la gente”?

Creo que hay que tomarse el tiempo necesario para escuchar al otro y darse el tiempo para que una idea pueda ser pensada.

¿Qué me podés decir del título de tu libro?

Nosotros dormimos a la poesía, pero mientras haya un poeta que la escriba la va a mantener viva.

La oscuridad me rosaba

Hubo una noche encima de mi almohada
Donde las estrellas se unieron.

Hubo una noche encima de mi almohada
Donde el sol era tu mirada.

Hubo una noche encima de mi almohada
Donde los ecos fueron nuestros nombres.

Hubo una noche encima de mi almohada
Donde la magia escondía un reencuentro.

Hubo una noche encima de mi almohada
Donde fue esta noche
El choque solitario de saberte en sueños.

¿Quién tuvo el valor de querernos juntos?

¿La noche,
La almohada,
Los sueños?

Palabra sangrante

Tarde llegó la triste noticia:
Se ahorcó un poema
(Lleno de pena).

Lo encontró su autor
(El joven era poeta).

La tinta caía
De la palabra despedida.

Profunda herida debió cargar
Para atentar contra su vida.

Ya filtra por la ventana el sol de mediodía
Para teñir la hoja de amarilla.

Baja y sube en poesía

Porque la canción también es poesía,
¿o no es melodía
el triste subir del día?

Porque la poesía también es canción,
¿o no es rima
el sutil amanecer de cada día? 

Quién pudiera callar

Llueve entrecortado sobre
El sacrificio de ser hombre y humano.
Llueve de a ratos,
Como el estruendoso aplauso
Del hombre mutilado.
¿Qué es la guerra sino
El rato libre del llanto?
Libertaria rueda la poesía
Cuando el pájaro muestra su voz

Al encenderse la lluvia y el día.      
           
(Ganadora en un concurso internacional en España, siendo el autor el único participante argentino)
 


"Con sus versos por todo el país", primera entrega de la serie "Las almas del Parque", cuya idea es retratar los personajes de los parques y plazas en dónde se vende la Revista Apología. 

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